Conoce tu cuerpo … Conoce tu Suelo Pélvico

Hoy en día, Internet está plagada de información sobre todos los campos que tratan cuestiones sobre el cuerpo humano. Problemas como la incontinencia urinaria, prolapso uterino, rectocele o enterocele son los más comunes en las mujeres, aunque también existen otros casos en los hombres. En el ambito de la pelvis existe todo un mundo de información que seguramente no conozcas y nosotros te los vamos a mostrar. ¿Empezamos?

Artículos Importantes

¿Qué es el suelo pélvico?

prolapso uterino
El riesgo en embarazadas de padecer un desprendimiento del útero aumenta un 60%

Antes de hablar de suelo pélvico debemos saber en primer lugar que es la pelvis, siendo está la continuidad de la cavidad abdominal que contiene los sistemas urinarios, genital o reproductivo y digestivos. Estos a su vez están anclados o unidos al suelo pélvico que es el recipiente que los contiene.

El suelo pélvico es un grupo formado por ligamentos, músculos y  tejido conjuntivo. Este  grupo tiene un objetivo fundamental recubrir la pelvis y sostener o mantener en sus lugares los órganos pélvicos como el útero, la vejiga, la vagina, próstata, vesículas seminales, el recto, conducto anal, aparato esfintereano y la uretra tanto en el hombre como en la mujer con diferencia en los órganos que estos poseen.

Los músculos en el suelo pélvico forman una capa fuerte, elástica y flexible que crea estabilidad interna de la pelvis y se puede  se pueden dividir en dos grupos:

  1. Musculo profundo o diafragma pélvico: Son fibras musculares de tipo L que se encargan del cierre del esfínter vaginal y la inclinación uretral, del cierre del esfínter rectal y la inclinación del canal rectal y del recto.
  2. Musculo superficial o diafragma  urogenital: Estos músculos rodea los orificios del periné: uretra, vagina y recto, formado por fibras musculares tipo II A y II B que dan contracciones fásica, rápidas y breves. Está formado  por los músculos como los siguientes:
Pelvis
      • El esfínter uretral que cierra los labios menores.
      • Esfínter anal que cierra el canal anal externo.
      • Constrictor vulva que cierra la vulva.
      • Bulbo esponjoso que cierra la vagina durante el coito sexual.
      • Isquio cavernoso que facilita la erección del pene en el hombre y del clítoris en la mujer.
      • Transverso superficial que da estabilidad al núcleo central y el transverso profundo que cubre la aponeurosis perineal media.

El suelo pélvico no trabaja en solitario sino que  funciona en coordinación con otros componentes de nuestro cuerpo. Estos componentes son como el transverso abdominal que disminuye el perímetro de la cintura, el diafragma que es un musculo respiratorio que cubre el área inferior de  las costillas, multifidos que en conjunto forman el Core y está localizado en la parte inferior de la pelvis.

Productos para fortalecer el suelo pélvico

Fortalecer la pelvis es el primer paso que se ha de tomar para evitar y prevenir cualquier trastornos que pudiéramos tener. En nuestra web encontraras varios artículos sobre como recuperar la fortaleza tras un parto o ejercicios que puedes realizar durante el embarazo.

No obstante, nosotros hemos hecho una selección de los productos que pueden ayudar a ejercitar esa zona:

Funciones del suelo pélvico.

El suelo pélvico forma parte de la pelvis cubriendo como una capa los diferentes órganos que en él se apoya y por consiguiente tiene diversas funciones naturales que deben cumplir, entre las que encontramos las siguientes:

Hueso de la cadera
  • Continencia de los esfínteres: Su principal función es contener la orina, las heces fecales y los gases intestinales, a la misma vez también permiten  la  expulsión natural de los mismos, cuando el cuerpo lo requiere y la circunstancias lo permitan.
  • Sostenimiento de los órganos: El suelo pélvico también nos sirve para sostener los órganos como la vejiga, la uretra, el útero, el recto y el ano. Se mantienen en su lugar natural conservando su postura, lo que permitirá que realicen sus funciones de manera adecuada sin alteración alguna.
  • La reproducción: Esta función se manifiesta durante el parto, ya que durante el mismo la cabecita del bebe  se encontrara con los músculos del suelo pélvico. El musculo hace que la cabeza rote causando un reflejo en el útero llamado reflejo de expulsión que ayuda al bebe a terminar de salir.
  • Función sexual: Si los músculos del suelo pélvico se encuentran sanos y  sin alteraciones van a ser garantía a que se lleven a cabo las relaciones sexuales y además de forma placentera. Sin embargo si el suelo pélvico se encuentra alterado se puede sufrir de disminución de la sensibilidad. Esto representa dificultad para llegar al orgasmo, imposibilidad para penetrar y dificultad para mantener la erección.

Principales Trastornos del Suelo Pélvico.

El suelo pélvico está formado por músculos y ligamento que mantienes sostenido los órganos pélvico como la vejiga. La uretra, el útero y el recto son órganos pélvicos  y cubren a estos en la parte inferior de la pelvis.

Al debilitarse  los músculos o al sufrir alguna lesión en los ligamentos, pueden causar que los órganos pélvicos bajen de su posición adecuada alterando la función normal de estos órganos. También afectan la salud física del paciente generando algunos trastornos que deben ser revisados y diagnosticado por un especialista.

Debemos destacar que la mayoría de los trastornos pélvicos los encontramos en las mujeres y estos se acentúan más  con el incremento de la edad. Si el trastorno es fuerte cualquiera de los órganos pélvicos se pueden salir a través dela entrada vaginal.

Por lo que el paciente puede visualizarlo o sentirlo por el tacto y tendrá que acudir inmediatamente al médico especialista. Entre los trastornos pélvicos que sufren las mujeres encontramos los siguientes.

A continuación os ponemos diferentes términos sobre los que hablaremos en nuestros artículos:

Prolapso del útero

Esta anomalía es consecuencia de la debilidad del tejido conjuntivo y de los ligamentos alrededor del útero. Donde el mismo baja por la parte interna de la vagina abultándose por el área superior de la vagina, por debajo de la entrada de la vagina, en la entrada dela vagina o por todo el camino de la entrada de la vagina.

El prolapso del útero puede causar dolor en la parte baja de la espalda o al momento de caminar, ulceras con sangramiento e inflamación en el cuello uterino y en algunos casos dificulta pata defecar. Algunos de los factores que contribuyen a la aparición de estas anomalías son los siguientes:

  • La presión que se ejerce sobre la pared abdominal y el suelo pélvico al momento de defecar y levantar o mover objetos pesados.
  • El aumento de peso o la obesidad.
  • Dar a luz en bebe por medio del canal vaginal.
  • Someterse a una extirpación del útero (histerectomía).
  • Los cambios sufridos por envejecimiento.

Rectocele

Cuando se debilita la pared muscular y los tejidos conjuntivos alrededor del recto. Este se baja de su posición y sobresale por la pared posterior de la vagina causando estreñimiento y dificultando la deposición fecal. Esto evita que los intestinos se vacíen por completo.

Cistocele

Cuando el tejido conjuntivo alrededor de la vejiga se debilita produce que está  se baje y  causa incontinencia urinaria. Esto se produce por alguna acción fuerte que aumente la presión dentro del abdomen y haga que se escape la orina. También puede causar incontinencia por rebosamiento cundo la vejiga esta muy llena y retención de la orina.

Enterocele

Cuando los tejidos conjuntivos o los ligamentos alrededor del útero o la vagina se debilitan hacen que  el intestino delgado o la cubierta de la cavidad abdominal sobresalgan por la parte inferior entre el recto y la vagina. Aunque no se presentan síntomas puede causar dolor en el área pélvica o en la parte baja de la espalda. Así como también pesadez o presión en esa área.

Cistouretrocele

Cuando se presenta en el paciente un cistocele y un uretrocele a la misma vez, a esta anomalía pélvica se le denomina con el nombre de cistouretrocele.

Prolapso de la Vajina

El prolapso vaginal se produce cuando la parte superior de la misma baja parcial o totalmente y en muchos casos sobresaliendo del cuerpo y en conjunto se puede presentar también un rectocele o un cistocele. Esta anomalía causa dolor al caminar o al sentarse, ulcera en el área de la vaginal que sufre el prolapso, fuertes necesidad de orinar y dificultad para defecar.